Para el despacho
Panel con qué clientes tienen la documentación completa, cuáles van retrasados y qué presentaciones vencen esta semana.

Que los trimestres no dependan de perseguir a cada cliente por sus facturas. Automatizamos la recogida, la lectura y el registro de la documentación.
diagnóstico gratuitoQuien lleva una asesoría conoce el ciclo: la última semana antes de cada vencimiento, el despacho se llena de facturas fotografiadas de cualquier manera, extractos que faltan y clientes que preguntan qué les toca pagar. El resto del trimestre se va en teclear datos que ya existen dentro de un PDF.
En ALSEN, la división de IA de Cocina Tu Marca, ayudamos a despachos contables, fiscales y laborales a romper ese ciclo. Estamos en Oviedo —explicamos nuestro trabajo cercano en IA para empresas de Asturias— y damos servicio a gestorías de toda España en remoto.
Casi siempre, la recogida de documentación. Si los papeles llegan tarde, incompletos o mezclados, todo lo demás se retrasa. Un sistema que pide a cada cliente exactamente lo que falta, en el momento adecuado y por el canal que ya usa, cambia el ritmo del trimestre antes incluso de tocar el programa contable.
Cada cliente envía sus documentos a un mismo punto: un correo dedicado, WhatsApp o un enlace de subida.
El sistema distingue facturas emitidas y recibidas, tickets, nóminas y extractos, y los asigna a la empresa correcta.
Compara lo recibido con lo esperado para ese cliente y detecta huecos, como un mes sin la factura del alquiler.
Envía un recordatorio preciso: no «mándame los papeles», sino «nos falta la factura de suministros de agosto».
Un modelo lee cada factura, sea PDF, foto o escaneo, y extrae emisor, NIF, fecha, base imponible, tipo de IVA, retenciones y total. Después sugiere la cuenta contable según el historial del cliente. El técnico revisa lo dudoso y valida el resto en bloque antes de importarlo al programa de contabilidad.
La diferencia con los lectores de facturas de hace unos años es que los modelos actuales entienden formatos muy distintos sin plantillas y aprenden de las correcciones del equipo. Aun así, mantenemos una regla: nada entra en la contabilidad sin validación humana, aunque sea rápida.
Imagina un cliente fontanero que cada mes envía por WhatsApp treinta fotos de tickets de gasoil y de almacén. El sistema las recibiría, las enderezaría, extraería los datos y prepararía las líneas de gasto con la cuenta sugerida. El técnico vería tres tickets marcados como ilegibles y el resto listo para validar; el cliente recibiría al momento un aviso para repetir esas tres fotos.
Llevar ese flujo hasta tu programa contable es un proyecto típico de integraciones y conectores.
Sí. A partir del régimen fiscal y las obligaciones de cada cliente, el sistema construye su calendario personalizado: modelos trimestrales, resúmenes anuales, tributos locales y vencimientos laborales. Sobre esa base programa avisos internos para el equipo y mensajes para el cliente con la antelación que tú decidas, sin hojas de control manuales.
Panel con qué clientes tienen la documentación completa, cuáles van retrasados y qué presentaciones vencen esta semana.
Aviso de que se acerca un pago, con el importe una vez calculado y la fecha de cargo en cuenta.
Carga de trabajo por técnico y por semana, útil para repartir los picos de campaña.
Estos paneles pueden montarse en Power BI o Looker Studio a partir de los datos que el despacho ya tiene. La parte operativa de avisos y tareas encaja en nuestro servicio de automatización de procesos.
Un asistente puede contestar las preguntas recurrentes: si ha llegado un documento, cuándo se presenta un modelo, qué hay que pagar este trimestre o cómo se envía una factura. Lo que implica asesoramiento real, como una consulta sobre deducciones o una inspección, lo deriva al técnico responsable de ese cliente.
Pensemos en una gestoría mediana en plena campaña de octubre. Un cliente pregunta a las ocho de la tarde si su declaración de IVA ya está presentada. El asistente consultaría el estado en el sistema interno y le respondería con la fecha de presentación y el justificante. Si preguntara por qué el resultado sale más alto que el trimestre anterior, la consulta quedaría asignada a su técnico para la mañana siguiente.
Es innegociable. Trabajamos con permisos por cliente, cifrado de la documentación, proveedores con servidores en la Unión Europea y contratos de encargado de tratamiento. Para despachos que lo prefieren, el modelo de lectura de facturas se despliega en un entorno privado. Cada acción del sistema queda registrada para poder auditarla después.
Una asesoría maneja datos económicos, bancarios y a veces laborales de cientos de personas. Por eso diseñamos con el RGPD por delante y documentamos qué hace el sistema con cada dato y quién puede verlo.
Por un diagnóstico gratuito en el que medimos cuánto tiempo dedica el equipo a recoger, teclear y reclamar documentos. Montamos un piloto con un grupo reducido de clientes durante un trimestre o parte de él. Al terminar comparamos horas, errores y retrasos, y decides si extenderlo al resto de la cartera.
Para hacer esa cuenta con calma te puede servir nuestro artículo sobre cómo calcular el retorno de la automatización con IA, o directamente la calculadora de ROI. Cuando quieras, hablamos de tu despacho.
Revisamos contigo cómo funciona tu asesoría o gestoría hoy y te proponemos un primer paso concreto. Sin compromiso.